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¡Sigamos empoderándonos! En esta ocasión te quiero presentar a Titín, una argentina viajera que hace casi una década viene rompiendo el mito de que no se puede viajar sola siendo mujer. Luchadora, con una fuerza única de querer trasmitir su mensaje a más mujeres. Fiel a sus convicciones de respetar y aprender de cada cultura, es un gran ejemplo de que se puede re contra viajar sola siendo mujer ¡conocela!

Viajar siendo mujer – Titín Round the World

¡Hola! Soy Ángeles pero me dicen Angie o Titín. Soy de Junín, Argentina, y vivo viajando hace ya 8 años y no sabría cómo parar. Viajo sola, viajo muy lento y por países que me obligan a aprender, conocer y conocerme a la fuerza.

Mis viajes se caracterizan por buscar historias de gente común y disfrutar de la naturaleza. No soy muy fan de monumentos, museos o edificios. Prefiero perderme en pequeñas aldeas y conocer gente común y compartir historias de vida.

¿Cómo fue que tomaste la decisión de comenzar a viajar sola?

Viajar sola fue algo que quise desde que tengo memoria. Empecé a volverme loca con descubrir tierras lejanas a mis 10 años, cuando mi viejo me regaló El Alquimista y empecé a flashear con Medio Oriente, cielos inmensos y desiertos que nunca terminan. Realmente no puedo decir que “tomé la decisión”, más bien fue como si no me quedara otra que hacerle caso a “esa decisión”, que se tomó sola en algún momento de mi infancia.

¿Cómo fue tu primer viaje sola?

Fue hermoso. Nunca olvidaré la sensación de libertad absoluta que sentí en el segundo que me quedé sola. Siento que cuando viajo sola estoy en sintonía con absolutamente todo lo que me rodea, y conmigo misma.

Soy bastante masoquista, soy intensa y, no lo voy a negar, me encanta equivocarme y sufrir. De esas experiencias han salido los mejores aprendizajes. Me gusta viajar sola porque es crudo, porque es una enseñanza constante.

Tu último viaje sola

Mi último viaje sola fue por Irán. Fue el mejor viaje de absolutamente toda mi existencia. Había sido el sueño de mi vida ir a Medio Oriente y fue mucho mejor de lo que esperaba. Para este año tenía planeada la vuelta porque, si bien estuve dos meses (por Irán y el Kurdistán iraní), no fue suficiente para nada. Cuando el corona retroceda o nos acostumbremos a su presencia, volveré a toda esa zona porque me parece increíble, sobre todo sus personas y los paisajes.

Las mejores cosas de viajar sola

Las cosas que más me gustan de viajar sola son la libertad de decisión, la completa autonomía. Si mañana me despierto y me quiero ir, me voy. Si me despierto y me quiero quedar cinco meses, me quedo sin necesidad de debatirlo con nadie. También te fuerza a actuar, a sobreponerte a todos tus miedos y tus inseguridades. Estás sola, si no lo hacés vos, no lo va a hacer nadie. También te fuerza a abrirte a los demás y hacés amigos con más facilidad que si viajás acompañada. Cuando estás sola intimidás menos y los locales se acercan más que si te movieses en grupo. La cantidad de tiempo disponible para tener encuentros con vos misma que son tan necesarios para aprender y procesar lo que te rodea. Amo escribir y viajando sola puedo estar en silencio escribiendo sin darle explicaciones a nadie.

Lo peor de viajar sola

Lo que no me gusta de viajar sola es que, obviamente, cansa. Cansa estar a cargo de absolutamente todo. Pero igual, lo prefiero.

No tengo buenas fotos de mí misma, porque me da vergüenza pedirle a la gente que me cruzo por ahí, y soy un desastre para las selfies o para poner timers.

A veces termina saliendo más caro que si pudieses compartir gastos con otra persona.

En cuanto a lo laboral, pa’ qué te voy a mentir, a veces me dan un poco de celos los bloggers en pareja porque se dividen el trabajo: mientras uno saca fotos, el otro escribe. Mientras uno cocina el otro planea la ruta. Yo tengo que hacer absolutamente todo. Pero igual, otra vez, lo prefiero así.

¿Qué consejo le darías a aquellas mujeres que aún no se animan a viajar solas?

Anímense chicas, que siendo mujeres, el peligro está en todos lados. Siendo latinoamericanas, ya bastante lidiamos con problemas y peligros en nuestra propia cultura. Hay cosas que hago viajando que no me animo a hacer en mi propio país. Somos mujeres, nacimos para pelearla y sobreponernos.

Anímense, que la energía y la fuerza la tienen adentro, sólo les falta dar el paso para que eso se libere. Y si, en todo caso, les va mal, siempre pueden volver. Nunca se van a arrepentir de haberlo intentado, pero si nunca lo hacen, ese sí puede llegar a convertirse en un arrepentimiento para el cual no haya solución. ¡Viajen!

Gracias por el espacio 😊 Pueden seguirme en Instagram: https://instagram.com/titinroundtheworld y en mi blog https://titinroundtheworld.com

¿Todavía tenés dudas que es más que posible viajar sola siendo mujer?

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