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¿Estás buscando inspiración para atreverte a viajar sola? Entonces este post es para vos. Te cuento mi historia de cómo comencé a viajar sola y cómo ese pequeño gran paso me cambió la vida.

Mi primer viaje sola a San Luis, Argentina

Érase una vez, una mujer que siempre se iba a de vacaciones acompañada…con amigos, en familia, en pareja, a lugares cerca, a lugares lejos. Pero de repente, un día no pudo coincidir con nadie. Hasta ahí es la historia de todos nosotros…el tema está en qué hacemos después.

Hay gente que prefiere posponer su viaje, hay gente que prefiere cancelarlo, hay gente que busca un compañero de viaje en las redes sociales, hay gente que se apunta a viajes con salidas grupales. Todo es válido…si es que así lo decidiste y no porque te di miedo, no te animaste, o te pesó más el qué dirán. Yo por lo pronto, no hice ninguna de las anteriores.

La decisión de viajar sola

Corría el 2016…¡y cómo corría! corría el año, corría yo. Aunque lamentablemente yo no corría de manera deportiva, sino que estaba repleta de actividades. En aquel entonces, tenía dos trabajos y estaba terminando la universidad. Muchos cambios…en ese año viví en 3 casas diferentes, una separación, el final de mi rol de estudiante, el salto a insertarme en el mundo profesional de la carrera que había elegido. En fin, fue un año súper cargado… y no irme de vacaciones, después de todo lo que había pasado en ese año, no era opción.

Entonces empezás a ver con quién te podés ir…con quién coincidís los días de vacaciones, el estilo de viaje, el presupuesto…oops Al final no era tan fácil. Y bueno, resultó que no coincidí con nadie, ¿y ahora?

Mi segundo viaje sola: de Bs As a Montevideo y de Montevideo a Aruba

“Ya fue, me voy sola”

Me dije medio desilusionada, hasta te diría que sin mucha convicción…esas cosas que uno afirma bien sagitarianamente, sin pensarlas mucho (por suerte…no hay que darle tantas vueltas).

Y sí, por lo menos ya estaba decidido…el tema ahora era dónde. En eso, empezás a hablar con tus amigos, tu familia, le contás tu idea a ver qué opinan, en una de esas te ayudan a definir el destino. Aunque hacía una década que me había ido a vivir sola y claramente el tema de la soledad no era un problema para mi, los miedos estaban. No tenía miedo a aburrirme, ni a no poder manejarme sola, ni a no lograr organizarme con el dinero.

El gran miedo era a que me pasara algo…¿si me secuestran? ¿si termino en una red de trata de blancas? ¿y si termino en un hospital?

Y lo más loco, es que yo no soy así, no suelo pensar ese tipo de cosas. Es ahí donde viene ese insight: no son mis miedos, son miedos ajenos. De repente te das cuenta que estás aterrada de tanto escuchar a los demás.

Mi tercer viaje sola a Punta del Diablo, Uruguay

Cosas locas que me dijeron cuando conté que iba a viajar sola

Por si no leíste el post de anti consejos para viajar sola, te cuento algunas de las cosas que me han dicho cuando dije lo que quería hacer.

  • “Qué miedo, ¿te vas sola?”
  • “¿No tenés a nadie que te acompañe?”
  • “¿Por qué mejor no te quedás y te vas de vacaciones el año que viene”
  • “Ay amiga, ¿estás segura de lo que vas a hacer?”
  • “Jamás podría irme sola, mirá si desaparezco”

Cabe destacar que esta es la recopilación de frases cuerdas que me dijeron cuando dije que quería viajar sola. Se ocultaron de la lista las frases bizarras como:

  • “Conseguite un chongo para viajar”
  • “¿Y si te arreglás con tu ex? Aunque sea para irte de vacaciones”

No sé cómo será en otros países, pero acá en Argentina, si bien hubo un empoderamiento de las mujeres en los últimos años, y estamos transitando un cambio de paradigma en relación a la visión de la mujer, todavía hay muchísima mente obsoleta.

A pesar de que no se diga directamente, está arraigado el prejuicio de que la mujer es vulnerable, y que necesita de un hombre para estar segura. Y cuando decís, me voy de viaje sola, aparecen maquilladas todas esas ideas que nos impusieron desde pequeños, pero que no dejan de ser vestigios de la sociedad patriarcal, que lamentablemente aún está vigente.
Y aunque muchas veces no pensás igual que ellos, una siempre escucha a las personas que te quieren. Te hace ruido lo que te dicen, porque en el fondo, sabés que te lo dicen para cuidarte.

Y acá tenés dos caminos:

  • Opción #1 Adoptar los miedos sociales como propios y quedarte en tu casa
  • Opción #2 Agarrar tu mochila y salir a recorrer el mundo

Yo elegí la opción #2 y hasta ahora me fue súper bien…de hecho me gustó tanto tanto, que terminé renunciando a mis trabajos para irme a viajar sola por el mundo, sin fecha de regreso. Y hoy, te estoy actualizando este post desde Alemania. Si todavía tenés dudas, leete el post Lo que nadie te dice de viajar sola
¿Vos qué opción vas a elegir?

Después de haber viajado a 13 países sola, ya me animé a pedirle a la gente que me tome fotos